La Espiritualidad y El Yo Como Bases de Una Militancia En La Vida
(Luis Weinstein)
Las percepciones más frecuentes de la espiritualidad en la vida cotidiana
Introducción
Nos constituye y nos rodea la actualización, lo tangible, los mensajes a nuestros sentidos y los gérmenes de nuestras representaciones Es más o menos próximo, el cuerpo, el mundo, la sustancia, lo concreto…En un momento dado empezamos, nosotros, los niños, la humanidad en su evolución…a experienciar una carencia, a sentir el hervor de una pregunta, lo visible, lo manipulable, lo que está aquí, no parece poder responder por si mismo de su existencia; dentro de sus límites, la exterioridad llama a intuir o fantasear una interioridad, la presencia a una autoría., los efectos a una o más causas. Surge, ubicua, confusa, múltiple, la opción del espíritu.
Como ocurre con la idea fuerza de amor, de paz, de libertad, hay una sola palabra para diversos conceptos, para distintos contenidos. Espíritu es un término utilizado para denominar a la conciencia, al ámbito de la cultura humanista, al desarrollo “objetivo” de la moral, el derecho, la normatividad, a lo “sutil” que permite las formas, la vida, la conciencia, a los seres supra sensibles, a Dios…
La espiritualidad, presunta pareja femenina del espíritu, más estrictamente ligada que él al ser humano, más visible, de menos status ontológico en una cultura patriarcal, discurre por diversos significados, es asimilable a distintos tipos de personas y actividades grupales. Veamos algunos, en una descripción asistemática, ejemplificadora, de grandes bocetos.
- Una señora va diariamente a misa y coopera en el desarrollo de la ceremonia. Reza en su casa. Escucha audiciones de inspiración en su fe religiosa. En el esbozo se empieza a configurar una dimensión, una percepción, un radical de la espiritualidad, la devoción.
- Una joven irradia dulzura. Es toda buena voluntad en torno a las necesidades de los demás. Se dice de ella que nunca habla mal de nadie, que siempre esta pronta a ayudar, a socorrer a quien lo necesita. Alguien le da el apelativo de “santa”.
- Un grupo se reúne en torno a un maestro. Se nutren de nociones sobre seres supra sensibles. Participan de la convicción de que tienen un tipo de conocimiento metafísico que le ha sido revelado a unos pocos. Por ahí una pincelada orientada a la espiritualidad entendida como un saber oculto “esotérico”.
- Un joven se desentiende de los deportes, de la vida social, de la televisión…se concentra en leer filosofía, religión, historia, parece separarse se lo material, contingente. Apuntamos hacia la espiritualidad vista como ascetismo humanista.
- Una persona tiene una vivencia especial, de encuentro con Dios, de descubrimiento del amor universal, de llamado a cambiar su vida. Es la experiencia mística, guiando, constituyendo la espiritualidad.
- Un conjunto de personas trabajan en una población de extrema pobreza, desinteresados, voluntarios, comprometidos con la tarea. Los informa una dimensión de la espiritualidad, el espíritu de servicio.
Devoción, conocimiento, ascetismo, mística, bondad, servicio… son iguales y diversos. Los asemeja, desde luego, la separación con lo que es el sentido común en una cultura secular, hedonista, pragmática. En diversos grados, en una especie de escala que tiene su cúspide en la experiencia mística, se puede decir que en todas estas instancias se percibe la cercanía de” lo otro”, lo inefable, lo que sostiene la realidad diaria, consensual.
Una primera, noción de espiritualidad, cosechando lo común de estas miradas, apunta a esa relación con lo ”otro“, lo trascendente, en que se da una intencionalidad de reconocimiento, de actualización, de promoción, de mejoramiento de lo que es de “aquí “ a partir de esta acogida a vivencias o prácticas más evolucionadas.
Otro elemento importante en esas directrices de la espiritualidad es que en todas prima la certidumbre sobre la incertidumbre. El místico vive, sin resistencias, el éxtasis de la revelación. Los devotos hacen su práctica como parte de las “creencias”, los ritos están “in-corporados, hechos cuerpo, asimilidados. Herméticos, teólogos, seguidores de éste o de aquel, “saben”, tienen verdades que van acrecentado con el estudio guiado o personal. En el servicio se está, con la seguridad de que ello corresponde a las convicciones asumidas, es espiritualidad en acción, el equivalente al “yoga del servicio”.
