FEMICIDIO: CUANDO LA MUJER ES LA VÍCTIMA
Homicidio de género
Según el estudio realizado el año recién pasado en esta materia, anualmente mueren más de 70 mujeres en manos de sus parejas luego de una discusión por celos o incomprensión. Una realidad que no ha disminuido considerablemente durante este año, pero que, gracias a una propuesta del Sernam, se espera hacer desaparecer antes de que termine el mandato del Presidente Lagos en unos meses más. A continuación, la realidad de nuestro país en cifras y las opiniones de una experta.
Teléfonos de ayuda y emergencia
SANTIAGO, agosto 30.- A comienzos de este año, un estudio realizado por el equipo de investigación del Área de Ciudadanía y Derechos Humanos de la corporación La Morada dirigido por Soledad Rojas, Camila Maturana y Gloria Maira, dejó en evidencia la gravedad del femicidio en Chile.
Según esta investigación, en un año se identificaron 71 asesinatos de mujeres por sus parejas publicados en medios de comunicación, además de 13 femicidios descubiertos en los expedientes judiciales y que no se dieron a conocer en las noticias de los diarios.
Por lo tanto, en un año, se cometieron al menos 84 femicidios en nuestro país y más de 80 mil denuncias de maltrato intrafamiliar. Todo un escándalo en cifras y un impulso para perfeccionar el sistema de justicia en esta materia.
Según las Naciones Unidas
De acuerdo a la definición establecida por la ONU el femicidio es: “El asesinato de mujeres como resultado extremo de la violencia de género que ocurre tanto en el ámbito privado como en el espacio público”.
La declaración agrega que éste “comprende aquellas muertes de mujeres a manos de sus parejas, ex parejas o familiares, asesinadas por acosadores, agresores sexuales y/o violadores, así como aquellas que trataron de evitar la muerte de otra mujer y quedaron atrapadas en la acción del femicida”.
¿Qué pasa en el mundo?
De acuerdo al informe entregado por la Organización Mundial de la Salud, OMS, en Bruselas, hace tres años, del 50 al 70 por ciento de los asesinatos de mujeres en el mundo son perpetuados por sus maridos, cónyuges, novios o convivientes.
A diferencia de los crímenes a hombres efectuados por sus mujeres, que no supera el 5 por ciento, y del cual un número importante corresponde a actos de defensa propia.
De allí la importancia que se nombre como femicidio a este tipo de homicidios, para identificarlos con el género.
¿Qué lleva a un hombre a maltratar a su pareja e incluso a matarla?
Cuesta entender racionalmente qué lleva a un hombre a golpear a la mujer que supuestamente ama, hasta matarla.
Por ello, es que recurrimos a la sicóloga de la Universidad Católica y sicoterapeuta, Katusa Nishihara, para que nos explique las razones que motivan estas acciones tan despreciables.
“Hay un componente sociocultural a la base. En primer lugar la tendencia hacia el machismo promueve o justifica la represión y el control de la mujer a través de este medio”, explica.
La profesional agrega que, por otra parte, “nos vemos enfrentados a una sociedad donde a través de diversos medios de comunicación se ha difundido el uso de la fuerza para la resolución de conflictos, la expresión de la ira y la frustración, etcétera. En ciertos casos la violencia intrafamiliar (VIF) está vinculada al uso del alcohol y las drogas, factor no poco importante en un país con altos índices de alcoholismo, como el nuestro. Ahora cabe señalar que la VIF es una situación que atraviesa a todos los sectores socioeconómicos”, advierte la especialista.
A lo anterior agrega: “Los maltratadores provienen frecuentemente de hogares donde ha habido maltrato, han sido por lo tanto testigos y/o víctimas de esta situación, aprendiendo, por ende, este mismo patrón para enfrentar las dificultades. Muchos de los que han sido víctimas de maltrato durante la infancia, imitan la conducta agresiva en su vida adulta, como forma de protegerse del miedo y la debilidad experimentados durante la infancia, prefiriendo agredir antes que sentirse débiles y vulnerables”.
“En otros casos”, plantea Nishihara, “la agresión hacia la pareja puede encubrir una autoestima dañada y una inseguridad afectiva que le lleva a temer siempre el abandono, por lo que se comportan de manera obsesivamente controladora con sus parejas; limitando toda autonomía que pudiera eventualmente ocasionar este abandono. Muy ligado a este miedo al abandono se encuentran los celos enfermizos, causa frecuente también de la violencia, en estos muchas veces se observan actitudes extremas donde el celoso no solamente limita el contacto con amigos o compañeros de trabajo, sino que con familiares e incluso con hijos, llegando a veces a sentir celos hasta de actividades o intereses del otro, como los deportes, el tejer... Cualquier cosa que acapare la atención o la motivación de la pareja, ya que no toleran no ser el centro de la atención para el otro”.
Rehabilitación
Ante este escenario, cabe preguntarse si luego de haber sido un maltratador activo e incluso un asesino de su propia pareja, puede recibir un castigo acorde por medio de la justicia y luego ser reinsertado en la sociedad.
“Ciertamente los maltratadores tienen dificultades que pueden estar en varias áreas, principalmente en lo afectivo y en el control de impulsos, pero no se puede establecer que sean personas enfermas, es decir, con una patología grave que justifique su accionar”, sostiene la sicóloga Katusa Nishihara.
La profesional agrega que en ese sentido, “serían susceptibles de tratamiento, siempre y cuando exista una motivación al cambio genuina e intrínseca por parte del sujeto. De no existir esta motivación, si el sujeto asiste a terapia para convencer a la esposa de que vuelva, o por indicación judicial solamente o por dejar tranquilos a terceros, las posibilidades de éxito son precarias”, concluye.
¿Qué hacer ante un caso de violencia intrafamiliar?
Los pasos a seguir frente a un agresor son los siguientes:
Hacer una denuncia en Policía de Investigaciones o Carabineros. Son ellos los que deben remitirla al Juzgado Civil.
Hacer la denuncia o bien interponer una demanda directamente en el Juzgado Civil, el cual debe corresponder al domicilio de la víctima.
Algunos actos de violencia pueden constituir crímenes o delitos, debido a su gravedad. En este caso se incluyen lesiones graves o menos graves, intento de homicidio, violación, amenaza, abusos deshonestos, entre otros. Éstos se tramitan en el Juzgado del Crimen del lugar donde se produjo el hecho.
El juicio de violencia intrafamiliar inicia a través de la interposición de la denuncia o la demanda.
Las denuncias pueden ser orales o escritas. Consistes en poner en conocimiento de la justicia el hecho de la violencia. Por su parte, la demanda, que debe ser escrita y presentada ante el Juzgado Civil, es presentar por escrito los hechos de violencia, para realizar peticiones legales concretas. La persona que hace la demanda pasa a ser una de las partes del juicio.
También existe el mecanismo de la constancia, la que difiere de la denuncia y a la demanda, ya que en ella se registran las declaraciones sobre los hechos de violencia ante Carabineros, pero no da inicio al juicio, sino que sirve únicamente como un antecedente.
En cuanto a cómo se puede comprobar que hubo violencia intrafamiliar, se puede recurrir a la presentación de certificados médicos, constancias o denuncias anteriores, la presencia de testigos directos de los hechos, informes sicológicos, antecedentes penales del denunciado, además de la confesión del propio agresor.
Con alguno de estos antecedentes, quedará al descubierto lo que estás viviendo y se buscará la mejor solución judicial disponible para ti y en pro de tu salud y el bienestar de tu familia.
Política de Estado
El Servicio Nacional de la Mujer, Sernam, atendiendo los problemas que afectan a las féminas, terminó hace un tiempo un mecanismo de reforma del trabajo de los 23 centros de atención que mantiene en todo Chile, y ha reordenado su sistema de derivación en los que a violencia intrafamiliar se trata, con la ayuda de actores privados y públicos.
La idea es que a través de varias herramientas, se logre dejar establecida una política que coordine todas las acciones gubernamentales en lo que se refiere a violencia intrafamiliar y que ésta vaya ligada a políticas de seguridad ciudadana que el gobierno promueve, antes de que termine el mandato del actual Presidente de la República, Ricardo Lagos.
Karen Uribarri Guzmán
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