Violencia contra la mujer
Chile ya suma ocho femicidios en los tres primeros meses de este año
Violencia contra la mujer: la tarea pendiente
Justo cuando hoy se celebra en todo el mundo El Día Internacional de la Mujer, la violencia al interior de la pareja sigue siendo la gran tarea pendiente en nuestro país. La mitad de las mujeres ha reconocido ser víctima de agresiones al menos una vez en la vida. Parlamentarios estudian modificar la actual normativa, buscando endurecer penas, pero por sobre todo, evitar que más mujeres sigan siendo víctimas de sus propias parejas.
En lo que va del año, la crónica roja ya suma ocho femicidios, mujeres que fueron asesinadas por sus parejas, hombres que por años las maltrataron sicológica y físicamente y que ya habían sido denunciados a las autoridades. Varios tenían como medida de protección, la prohibición de acercarse a sus víctimas, pero algo falló.
La ley de violencia intrafamiliar en la que se incluye la violencia contra las mujeres se aprobó en 1994, pero hoy se ve claramente sobrepasada y a veces, hasta inútil.
Actualmente existen modificaciones a la Ley 19.325 de Violencia Intrafamiliar (VIF) que esperan en segundo trámite en la Comisión de Constitución, Legislación y Justicia del Senado. Entre ellas figura el cambio de tipificación para que la agresión sea considerada delito y no falta (como hoy) y mayor facultades para jueces y carabineros para proteger a las víctimas.
Además, se han incluido otras dos indicaciones, una que autoriza recursos para la prevención y otra que precisa las penalidades.
Sólo falta que se otorgue urgencia para que el proyecto sorteé sin grandes trabas su camino en el Congreso, situación que se estudiará a lo que termine el tiempo de presentar indicaciones.
Cambiar la ley
La ministra del Servicio Nacional de la Mujer (Sernam), Cecilia Pérez, reconoció que a la luz de estas cifras “de alguna manera, la ley se ha visto superada por la realidad”. Esta es una ley que cumplió un rol y que tiene como mérito el haber sacado este tema hacia la esfera pública, pero también está consciente que “hoy requerimos una ley más fuerte, con una clara señal de mayor rechazo y sanción social y judicial”.
Por lo mismo, explicó que desde el 2001 se trabajan en modificaciones a esta primera ley VIF y dar más herramientas a la justicia civil y penal, que a partir de octubre se verá complementada por la Ley de Tribunales de Familia.
Desde enero, la Policía de Investigaciones cuenta con la Jefatura Nacional de Delitos contra la Familia, a cargo de la prefecta inspectora Cristina Rojo. A la luz de su experiencia, la primera falencia de la ley es no considerar la VIF como un delito lo que “conlleva una falta de conciencia en toda la sociedad, respecto de la magnitud de las consecuencias negativas que la violencia genera”.
A su juicio, “el maltrato sicológico también debiera considerarse una lesión grave, porque puede llevar a una víctima a tomar medidas extremas como el suicidio”.
La prefecta Rojo también cree que las medidas precautorias son insuficientes, porque por falta de medios no existe ningún organismo que vele por su fiel cumplimiento. Se puede prohibir que el agresor se acerque a la víctima pero no hay nadie que pueda asegurar que cumplirá.
Patricia Olea, una de las coordinadoras de la Red Chilena contra Violencia Doméstica y Sexual, también señala que la actual ley carece de recursos para su implementación, terapias de ayuda y monitoreos para que se cumplan las sentencias.
Reconoce que las modificaciones que se están trabajando en el Congreso son un avance, pero de todas formas, para ser considerada como delito, la agresión debiera ser habitual permanente y continua, o sea “que tiene que estar toda una vida pegándole”, reclama Olea.
Faltan políticas
La terapeuta de la corporación La Morada, Valentina Martínez, tiene una visión más crítica de las políticas existentes. Señala que no puede ser “más grave robarse un televisor que agredir sicológica o físicamente a alguien”. Además, señala que en la medida en que no es tan sancionado se tiende a pensar que es una conducta “normal”.
Sin embargo, lo más grave para ella es que en el país “no hay una política de Estado que establezca un abordaje integral a la violencia intrafamiliar, no hay instancias que brinden atención a las víctimas y a quien ejercen el abuso”.
A su juicio la inversión social en el tema es muy baja: no sólo es una cuestión de ley, se requiere formas de reparar, de tratar a los involucrados, ni pensar prevención, es como si no existiera una prioridad de verdad, señala.
DATOS
El 50,3% de las mujeres casadas o con uniones de hecho han sufrido alguna vez en su vida violencia por parte de sus parejas.
El año pasado 70 mujeres chilenas murieron víctimas de violencia intrafamiliar y más de 80 mil hicieron denuncias.

marcela dijo
Mi pregunta es: las leyes lo resuelven todo????????
no, ciertamente, no, pero finalmente es un istrumento más que permite tener cierta protección.
No quisiera ser majadera, pero las mujeres siempre estamos solas, ante cualquier causa, acoso, penalidad, las responzables somos las mujeres y para las mismas mujeres la culpa siempre será de las mujeres.
Nadie escucha, pero tampoco nadie entiende que la única forma de enfrentar a un agresor es con la verdad, con la desverguenza de ir a emplazarlo a su trabajo, de ir a joderle la vida en cada rincón donde se encuentre.
Nada justifica que por ausencia de buenas leyes deban seguir muriendo mujeres.
Las mujeres seguiremos solas, pero debemos aprender a defendernos unidas!
23 Septiembre 2005 | 09:47 PM